Café Emma

Representa mi primer gran reto en Barcelona. Una oportunidad única de desarrollar mi capacidad creativa en un solo espacio, de forma integral y en el tiempo limitado que exigió el cliente. En seis meses tenía que estar redactado y ejecutado el proyecto.

Perseguí la atmósfera genuina de los cafés parisinos, sobre los que en la ciudad no había referentes hasta esta apertura. Aires de bistrot para un local de acento francés que debía ser elegante y en ningún caso excesivo. Mi intención pasaba por conseguir que nada más pisarlo te trasladara al barrio de Saint Germain de París. Conjugando tonalidades de contraste que son tendencia y evocando rincones que despertaran la complicidad del cliente y que distinguieran al local del resto de la competencia. La terraza integrada en el propio local es un buen ejemplo de ello y un modelo que ya han imitado otros establecimientos de la ciudad.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR